Solar

Qué es: Energía renovable que se utiliza para transformar la energía del Sol en energía eléctrica y térmica. Es la fuente de la vida y da origen a la mayoría de las demás formas de energía existentes en el planeta.

Cómo se obtiene: Unas veces se aprovecha la radiación solar para la producción de calor mediante captadores solares instalados en edificios, mientras que otras, se convierte en energía eléctrica mediante células o sistemas fotovoltaicos. También existen sistemas que recogen la radiación solar y la concentran para calentar un fluido de trabajo que puede variar según el caso y que a su vez se utiliza para generar vapor de agua, sistemas solares de concentración. El vapor se expande entonces en una turbina convencional para generar electricidad de la misma manera en que lo hace cualquier planta de energía convencional.

 

Historia: La transformación de la energía solar en energía térmica siempre ha existido, ya que cualquier cuerpo expuesto a la radiación solar ve aumentada su temperatura. Sin embargo, su conversión en energía eléctrica fue descubierta en 1887 por Heinrich Hertz. Pero fue Albert Einstein quien formuló la explicación teórica de este fenómeno llamado efecto fotoeléctrico, lo que le valió el premio Nobel en 1921.

Ventajas: Se trata de un sistema de energía limpio, pues no produce emisión de contaminantes, seguro y renovable. No olvidemos que el sol es el recurso renovable más abundante sobre la Tierra. Además, posibilita el autoabastecimiento energético local, reduciendo la dependencia energética de países con menor desarrollo energético y económico, y de aquellas regiones aisladas de un país. Y lo más importante, en el caso de los sistemas de concentración solar, esta energía es gestionable y se puede almacenar, esto es, a diferencia de otras tecnologías “fluyentes” cuya energía hay que consumirla en el momento de su generación, la energía solar de concentración es una tecnología renovable con capacidad de almacenamiento, capaz de aportar a la red electricidad cuando es demandada incluso en horas sin luz solar.

 

Inconvenientes: El impacto visual de los parques solares sobre el paisaje, ya que ocupan grandes extensiones de terreno. Los sistemas fotovoltaicos solo producen energía mientras hay radiación solar, los cuales dependen además del grado de insolación. Por otro lado, el rendimiento de estos sistemas no es muy alto debido a la baja eficiencia de las células solares, por lo que las instalaciones tienen limitaciones en cuanto a la moderación en el consumo y el empleo de aparatos de consumo con elevado rendimiento.

En nuestro territorio: España ocupa el segundo puesto a nivel mundial (por detrás de Alemania y por delante de Italia) en el aprovechamiento de la energía solar. Dentro de nuestro país, Andalucía ha sido pionera en la obtención de calor y electricidad a partir de la energía solar. Aquí se han puesto en marcha los primeros proyectos de energía termosolar de Europa, auspiciados desde el centro de investigación más importante de Europa en este campo, la Plataforma Solar de Almería. Nuestra región dispone de una amplia muestra de tecnologías termosolares experimentales y en explotación.

Perspectivas de futuro: Se prevé el desarrollo del tejido industrial, así como de su planificación y actuación. Los nuevos avances en tecnologías abaratarán costes y mejorarán el rendimiento de los equipos. Su crecimiento contribuirá a reducir las emisiones de CO2 y la dependencia energética de otros países. El futuro también pasa por no importar tecnologías y apostar por la fabricación nacional de los componentes.