¿La energía geotérmica es un recurso energético en España?

España no es un país con recursos geotérmicos reseñables, aunque en algunas regiones pueda existir algún aprovechamiento, como es el caso de algunas zonas en Murcia, Castilla-La Mancha y Valencia. También en las Islas Canarias se están desarrollando algunos estudios sobre posibles instalaciones debido a que la actividad reciente de origen volcánico lo convierte en un área geográfica de interés geotérmico.

 

¿Qué diferencia a la biomasa del resto de fuentes de energía renovables?

La biomasa es la única de las fuentes de energía renovables cuyo aprovechamiento generalmente requiere  de un proceso de combustión que produce CO2, uno de los principales gases que ocasionan el efecto invernadero. De esta manera, lo que principalmente diferencia a la biomasa de las demás energías renovables es esa emisión de CO2 que genera su consumo. A pesar de esto, se considera que estas emisiones se compensan ya que, previamente, el CO2 originado en su combustión ha fijado la atmósfera por los elementos orgánicos objeto de la combustión, de manera que su consumo no incrementaría la concentración de los gases causantes del efecto invernadero.

¿Qué organismos internacionales se ocupan de la seguridad nuclear y la protección radiológica?

Los principales organismos internacionales que formulan recomendaciones en el ámbito de la energía nuclear son: el Organismo Internacional de Energía Atómica, la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE, la Comunidad Europea de Energía Atómica (EURATOM) -que actualmente está integrada en la Unión Europea, y la Asociación Mundial de Explotadores Nucleares (WANO). Además, existen organismos internacionales especializados en el ámbito de la Protección Radiológica. Sus principales objetivos y características son las siguientes:

– El organismo nuclear intergubernamental más importante del mundo es el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), creado por Naciones Unidas en 1956. La sede del Organismo está en Viena y forman parte de él 112 Estados, según datos de finales de 1991. Sus cometidos son muy amplios dentro del campo de la energía nuclear y la reglamentación española exige que estas recomendaciones del OIEA –como las de los restantes organismos internacionales de los que España forma parte– sean de obligado cumplimento en las instalaciones nucleares y radiactivas españolas.

Las misiones principales de este organismo son: formulación de recomendaciones sobre seguridad nuclear y protección radiológica; comprobación de que no se emplean en aplicaciones militares aquellos materiales fisionables destinados a usos pacíficos; intercambio de información; asistencia técnica; fomento de los usos pacíficos de la energía nuclear; realización de investigaciones, etc.

– La Agencia de Energía Nuclear de la OCDE (NEA) fue creada en el seno de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico en 1987. Forman parte de ella 19 estados europeos, además de Canadá, Estados Unidos, Japón, Australia y Nueva Zelanda; su sede está en París y actúa como órgano subordinado de la OCDE. Dentro de la Agencia existen cuatro direcciones técnicas: ciencias y técnicas nucleares; desarrollo tecnológico; seguridad nuclear, protección radiológica y gestión de residuos radiactivos. Al pertenecer España a la NEA, sus recomendaciones –al igual que ocurre con el OIEA– son de obligado cumplimento en España.

– Por su parte, la industria nuclear, tratando de maximizar la seguridad y la fiabilidad de las centrales nucleares, creó en 1989 un organismo internacional –de carácter no estatal– que se ocupa de reforzar los lazos de cooperación entre los explotadores de centrales nucleares y de intercambiar datos sobre la experiencia en la explotación. Recibe el nombre de Asociación Mundial de Explotadores Nucleares (World Association of Nuclear Op rators, WANO).

Entre los organismos internacionales que formulan recomendaciones en el campo de la Protección Radiológica, destaca la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) constituida en 1928 bajo la denominación de Comisión Internacional para la Protección frente a los Rayos X y el Radio, nombre que expresa que su cometido se refería a las aplicaciones médicas de la radiación. Originalmente estaba formada solamente por médicos y biólogos, pero al ampliar sus cometidos a la protección radiológica de instalaciones nucleares y radiactivas, en 1950, además de cambiar el nombre ha incorporado en su seno a físicos, químicos, ingenieros, etc.

¿Cuál es el organismo responsable de la gestión de residuos radiactivos en España?

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) es la sociedad responsable de la gestión de todos los residuos radiactivos generados en España, como son los procedentes de las centrales nucleares, de los centros médicos, de los centros de investigación nuclear, de la industria, etc. Asimismo, es responsable de las operaciones de desmantelamiento y clausura de todas las instalaciones nucleares.

ENRESA es de capital enteramente público, perteneciendo el 80% al Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y el 20% restante a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Fue constituida por Decreto Ley el 4 de julio de 1984, con el objetivo de llevar a cabo la gestión segura de los residuos radiactivos generados en España, garantizando la neutralización de los riesgos que dichos residuos pudieran implicar, tanto para la salud de las personas como para la integridad del medio ambiente. La financiación de ENRESA se realiza mediante una cuota obtenida de la facturación de electricidad.

¿Qué se hace con los residuos que genera una central nuclear?

El tratamiento que se hace a los residuos producidos en una central nuclear es diferente en función de su naturaleza:

– Los residuos gaseosos, una vez separados del refrigerante primario, son filtrados para retener los isótopos de yodo y las partículas en suspensión. El resto de dichos residuos, fundamentalmente gases nobles, pasan a un sistema de retención de tanques o a lechos de carbón activo, donde pierden gran parte de su actividad por desintegración radiactiva. Posteriormente, se evacúan a la atmósfera donde se difunden como cualquier efluente gaseoso, aprovechando condiciones meteorológicas favorables.

– Los residuos líquidos se filtran y, posteriormente, se tratan en procesos de evaporación o intercambio de ión. Una vez que los efluentes líquidos han sido depurados y efectuados los correspondientes controles para verificar el cumplimento de las especificaciones de vertido, se pueden descargar al exterior.

– Los residuos sólidos generados en una central nuclear, se clasifican en dos grupos para su tratamiento: residuos de baja y media actividad y residuos de alta actividad. Son residuos de baja y media actividad, ropas, guantes, papeles, herramientas, filtros y resinas procedentes del tratamiento de los residuos líquidos y gaseosos, etc. De alta actividad es, fundamentalmente, el combustible gastado, ya que en España se opta actualmente por el ciclo abierto.

Los residuos de baja y media actividad, una vez inmovilizados en cemento, son metidos en bidones metálicos que se envían a las instalaciones de almacenamiento.

En España está en funcionamiento, desde 1992, el almacenamiento de El Cabril, en Hornachuelos (Córdoba), para este tipo de residuos, construido con la tecnología francesa de barreras múltiples.

¿Cuáles son los principios básicos de la protección radiológica?

Existe un organismo internacional independiente que se preocupa de la Protección Radiológica (protección de las personas y del medio ambiente contra los efectos de las radiaciones ionizantes). Es la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), la cual establece una serie de recomendaciones. Los tres principios básicos de las recomendaciones de la ICRP son los que se expresan a continuación:

a) Justificación.

No debe adoptarse ninguna práctica que signifique exposición a la radiación si su introducción no produce un beneficio neto positivo. Naturalmente, la práctica que implique la exposición a las radiaciones debe suponer un beneficio para la sociedad.

b) Criterio ALARA.

Siglas inglesas de la expresión: «Tan bajo como sea razonablemente posible». Todas las exposiciones a la radiación deben ser mantenidas a niveles tan bajos como sea razonablemente posible, teniendo en cuenta factores sociales y económicos. Toda dosis de radiación implica algún tipo de riesgo; por ello no es suficiente cumplir con los límites de dosis que están fijados. Las dosis deben reducirse lo razonablemente posible.

c) Límites de dosis.

Las dosis de radiación recibidas por las personas no deben superar los límites recomendados para cada circunstancia. Las personas no deben ser expuestas a un nivel de riesgo inaceptable, por lo que la legislación española establece unos límites de dosis. Éstos han de ser respetados siempre sin tener en cuenta consideraciones económicas.

¿Cómo se miden las dosis de radiación?

El daño producido al cuerpo humano por todo tipo de radiación que se reciba se mide con una magnitud que se llama dosis de radiación. Debe tenerse en cuenta que, para una cantidad dada de radiación, el daño producido en los tejidos por los distintos tipos de radiación (alfa, beta, gamma, X, neutrones) es diferente. Por eso, la cantidad de radiación absorbida (dosis absorbida) debe multiplicarse por unos factores de ponderación de la radiación para dar la dosis equivalente, que es la que tiene en cuenta el tipo de radiación que se ha recibido. Sin embargo algunos órganos del cuerpo humano son más sensibles que otros a la radiación y son dañados de distinta forma por un mismo tipo de radiación. Por tanto, la dosis equivalente se multiplica por otros factores de ponderación de los tejidos, obteniéndose así la dosis efectiva que mide el daño total producido.

¿Qué es el factor de carga de una central eléctrica?

Existen varios indicadores para hacer una valoración de la capacidad técnica y de competir económicamente que tienen los diversos equipos de generación ya instalados, como son los factores de carga, de operación, disponibilidad, etc.

Por razones de simplicidad y por ser este indicador uno de los más utilizados a nivel internacional para evaluar y comparar el comportamiento de las centrales nucleares, se ha elegido el factor de carga. Este indicador mide la relación existente entre la energía eléctrica realmente producida por una central en un periodo determinado y la que se hubiera producido en el mismo, funcionando a su potencia nominal.

¿Qué tipos de pilas de combustible hay?

Como fruto de este desarrollo se han promovido varios tipos de células de combustible, que en el momento presente pueden ofrecer distintas opciones comerciales. Las diferencias esenciales entre los distintos tipos se deben al electrolito empleado, según el cual obliga a diferentes materiales para los electrodos y por supuesto diferentes condiciones de operación, lo que finalmente se traduce en diferentes posibilidades de utilización. Pueden señalarse los siguientes tipos:

– Alcalinas. Las primeras se desarrollaron dentro del programa Apolo. Necesitan H2 y O2 muy puros. Operan entre 25 y 120 °C.

– Ácido fosfórico. Electrodos de carbón poroso, dopado con platino. Están ya en fase de comercialización para cogeneración en edificios comerciales (200 KW).

– Carbonatos fundidos. Utilizan carbonatos de litio y potasio.

– Metanol directo. Utilizan como electrolito áci- do sulfúrico (ver esquema en el Gráfico IV.12).

– Membranas de polímero. Son de baja temperatura (<100 °C) y de vida útil larga.

¿Qué se entiende por cogeneración?

La cogeneración es una tecnología que permite la producción y aprovechamiento combinado de calor y electricidad. Es una forma de aprovechamiento energético con elevado rendimiento utilizada ya desde principios del siglo pasado. Es una solución atractiva cuando existen necesidades de energía térmica y electricidad de forma prácticamente continua.

Las instalaciones de cogeneración están diseñadas de forma que el vapor engendrado en la cal- dera, además de ser enviado a los turbogeneradores para producir electricidad, puede ser extraído en determinados puntos de la turbina –o del escape de la turbina– para suministrar calor a procesos industriales (en los países nórdicos de climas muy fríos se utiliza también el calor para los sistemas de calefacción urbana district heating).

Los sistemas de cogeneración hacen posible la obtención de rendimientos energéticos mayores que los que se conseguirían con producciones separadas de electricidad y calor, llegando en algunos casos al 80%, y tienen un menor impacto medioambiental que los procesos convencionales, debido al alto rendi- miento del proceso, y especialmente aquellas instalaciones de cogeneración que utilizan gas natural como combustible.

Existen diversos sistemas de cogeneración según el tipo de turbogeneradores y combustibles que se empleen y de su situación en el proceso productivo, lo cual depende a su vez de los objetivos energéticos que se pretende conseguir con cada instalación, de la estructura energética de la fábrica en la que se aplican, del horario laboral de ésta, de su nivel de demanda energética, de su disponibilidad de combustibles, etc. Así, hay sistemas de cogeneración basados en ciclo de turbina de gas, ciclo con motor diesel, ciclo con turbina de vapor, ciclo combinado, aprovechamiento de calor residual con turbina de vapor y otros.

La cogeneración con turbina de gas permite maximizar la producción de calor útil frente a la pro- ducción eléctrica, permitiendo suministrar la demanda térmica a alta temperatura. Por sus características se utilizan en el sector refino, químico y en la fabricación de pasta de papel, que tienen un funcionamiento continuo y elevadas necesidades energéticas en gamas de potencia de 5 a 50 MW, en las que se consigue el mejor rendimiento.

La cogeneración mediante motor alternativo de gas o gasóleo o fuelóleo es, en general, atractiva cuan- do la demanda térmica es baja frente a la demanda eléctrica. Proporciona vapor y agua caliente a 85-95 °C. Presenta la ventaja frente a las turbinas de que el rendimiento apenas disminuye con el tamaño. Se utilizan habitualmente en sectores con ciclo de funcionamiento diario o semanal, en el sector terciario y servicios, en la industria de la alimentación y en la textil.

La cogeneración con ciclo combinado de gas y vapor permite optimizar el rendimiento de la turbina de gas con la instalación de una turbina de vapor de contrapresión aprovechando la temperatura de los gases de salida de la turbina de gas para producir vapor sobrecalentado a alta presión. De esta forma se consigue mejorar la generación eléctrica por unidad de calor útil.

Otras posibilidades que presenta la cogeneración son la utilización de los gases calientes de escape de la turbina de gas o motor alternativo para el secado o para producción de frío en máquinas de absorción.