En centros educativos
- Apagar luces al salir del aula, incluyendo también ordenadores, tabletas y otros dispositivos electrónicos.
- Mejorar el aislamiento del edificio con materiales aislantes en las paredes que dan al exterior y doble acristalamiento de ventanas, evitando pérdidas de calor o frío hacia el exterior.
- Cambiar la iluminación por otra de bajo consumo y sistemas con temporizador y sensores de presencia.
- Reemplazar equipos electrónicos obsoletos por otros de bajo consumo y programarlos para que entren en estado de hibernación cuando no se estén utilizando.
- Cerrar ventanas cuando esté funcionando la calefacción y las puertas.
- Aprovecha la luz natural, evitando utilizar la luz artificial si no es estrictamente necesario.
- Pintar las paredes con colores claros para provechar al máximo la luz natural.
- Mantener un control de los aparatos informáticos. Un equipo que se queda en «stand by» consume hasta un 15% de la energía total.
- La instalación de interruptores de control de tiempo para la iluminación en aseos hace que éstos no permanezcan iluminados en todo momento.
- Regular la temperatura de la calefacción y del aire acondicionado entre los 21º y los 23º, tanto en invierno como en verano.
- Instalación de paneles de energía solar térmica en cubiertas para reducir el consumo de energía asociado al agua caliente sanitaria.
- Aislamiento de los tramos de distribución en los sistemas de calefacción, ya que, controlando estas pérdidas se puede reducir el consumo hasta un 70%. Además, en los espacios deportivos donde se lleva a cabo una actividad física de cierta intensidad, la temperatura se puede regular para que esté en torno a los 15ºC.
- Instalación de sistemas de ahorro de agua en los grifos de los aseos ahorrando hasta un 40% del consumo de agua.
Fotografía. Fuente: mozlase__ en pixabay