En casa

1. Utilizar electrodomésticos y aparatos eficientes de bajo consumo.

2. Apagar las luces y los electrodomésticos cuando no se estén usando.

3. Utilizar bombillas de bajo consumo y lámparas eficientes.

4. Instalar energías renovables: paneles solares para calentar agua, pequeños aerogeneradores para generar electricidad y energía geotérmica para suelos radiantes.

5. Mejorar el aislamiento exterior de la vivienda, por ejemplo mediante la sustitución de ventanas.

6. Usar una regleta para los enchufes y así poderlos apagar con un sólo gesto. También se pueden instalar sistemas domóticos que permiten controlar automáticamente los aparatos que utilizamos a diario.

7. Consultar el certificado de eficiencia energética al comprar una vivienda. Los edificios nuevos con alta calificación energética (clase A) consumen hasta un 60% menos de energía.

8. Desconectar los cargadores de la red después de usarlos.

9. El consumo en espera stand-by consume energía, conviene apagar del todo los aparatos.

10. No abusar del aire acondicionado o de los sistemas de calefacción. En verano, 26ºC es una temperatura adecuada. En invierno, entre 19ºC y 21ºC. Desconectar los equipos de climatización cuando no sean necesarios. Adecuar la vestimenta a las circunstancias climatológicas.